Agustinos (Zaragoza) del mundo
... BIENVENIDOS al punto de encuentro de la promoción 86-87,
de la Generación del 69 y de todos aquellos que en algún momento han estado con nosotros.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Los sitios de Zaragoza

El penúltimo proyecto de nuestro siempre inquieto compañero Fernando Monzón. Tiene buena pinta, echadle un vistazo que están preparando una movidica para el domingo.

martes, 16 de diciembre de 2008

Edición de lujo

Bueno, cualquiera que haya entrado en el blog durante la última semana ya habrá podido leer nuestro escalofriante Cuento de Navidad, pero siempre buscando el "más bonito todavía" hemos preparado una Edición Especial, de lujo asiático, iluminada y... bilingüe: castellano-aragonés.

Podéis descargar el pdf (y debéis, que está muy chulo) haciendo click en la imagen.


En los créditos falta citar la procedencia de las fotos, que están tomadas de los blogs "hermanos" del '64 y el '65.

lunes, 15 de diciembre de 2008

buzz


El pasado jueves se inauguró la exposición de nuestro compañero José Ramón Magallón, con el título "Buzz: ruido, vacío, orden".


Aquí le vemos en un momento de la presentación, acompañado por Cristina Palacín (delegada de cultura de la DPZ), Juan Magallón (efectivamente, su hijo) y Ana Lacarta (historiadora de arte, autora de la presentación del catálogo). Precisamente, nada mejor que leer su texto para entender algunas cosas:

"En el principio fue la Sorpresa, el descubrimiento de una pintura impecable, nacida en un garaje de la calle Sevilla, entre bidones de pintura, cinta de carrocero y aerosoles

y después vino el Contraste, entre el Pintor-persona y la Persona-pintor, los procedimientos industriales y la sutileza del resultado plástico, el rojo sobre negro y el negro sobre blanco

luego surgió la Oscilación de la mirada expectante, el latido automático del párpado, la urgente emergencia de la forma sobre el fondo y mi obstinado transitar alrededor del cuadro

con ella la Distribución de las formas en la jaula de paisajes presidiarios que es el lienzo

y después la Pureza del silencio que sucede al zumbido. Lo que queda en la retina tras el residuo

que es el Final."


(click en la imagen para visitar la web de José Ramón)

Enhorabuena por el éxito. La exposición se puede visitar hasta el 18 de enero en el 4º espacio de la DPZ, Plaza de España, en horario de martes a sábado de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas; y los domingos y festivos de 11.00 a 14.00 horas. Los lunes se encontrará cerrado.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Pandilla pendones, ¡otra cena!

Bueno, es que no se puede ver más. Os pasáis el día pensando en salir por ahí de cena a la menor ocasión, yo es que ya no sé qué hacer con vosotros. Mirad lo que me ha escrito Fernando Blas:

"Hola Ricarlo,
te escribo para contarte que ya estamos calentando motores para una nueva cena.
Despues de consensuarlo entre varios, hemos pensado que, igual que hicimos una cena el último fin de semana del pasado enero, vamos a repetirlo anualmente y dejar para siempre marcado a sangre y fuego en el calendario ese fin de semana, así nadie tendra la excusa de no venir por no saber la fecha con tiempo.
A partir de ahora que todo el mundo se dé por avisado, organizaremos una cena siempre (mientras no se decida otra cosa) el último sábado de enero, o sea que en el 2009 será el próximo 31 de enero.
Los que quieran venir, está abierto a todos, por favor que lo confirmen cuanto antes a mi correo fbgabarda@hotmail.com o al del felizmente reencontrado Francisco Betancur pacobeta@yahoo.es.
Un abrazo."


Para todos aquellos pendones desorejaos que estén interesados, os mantendremos informados según vayan llegando más datos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El día antes de Navidad

Cumpliendo lo prometido, aquí está nuestro particular y personalizado cuento de Navidad. En realidad, una Pesadilla el día antes de Navidad. Por Berbi.
La puerta de la verja exterior se queja al ser abierta por la madre de José Luis López, que anda cogido de la mano mirando la imponente fachada de los Agustinos. El frío invernal y la baja niebla no ayudan a darle un aspecto más acogedor, sino todo lo contrario, y el chaval tira del brazo de ella en un intento de evitar entrar por las escaleras.

En la clase de lengua, Don Victoriano, “el Viti”, le pregunta los grados comparativos del adverbio, y ante los titubeos y muestras de no haber estudiado tampoco esa lección, el pobre José Luis es condenado a copiar trescientas veces al terminar las clases: “Inferioridad, igualdad y superioridad”. Así le hará compañía porque hoy es día de corregir exámenes para no tener que llevárselos a casa durante las navidades.

A las seis en punto, la campana anuncia el final de las clases y la algarabía resuena por todo el colegio, comienzan las vacaciones, mañana vendrá Papá Noel y seguro que cae algún regalo. Pero el chaval es lento o son demasiadas las repeticiones y con un “cuando acabes, apaga la luz y cierra la puerta de clase”, el Viti se va, dejándolo rodeado de pupitres vacíos.


Apenas transcurren unos minutos y José Luis decide recoger en su carterita los papeles de las copias que no llegan a sumar doscientas treinta, pero que acabará en casa a escondidas, porque no va a quedarse ni un minuto más con tanta fría soledad. Primero saca la cabeza, mira en los dos sentidos, la noche se ha cerrado sobre el claustro, todas las clases se encuentran oscuramente desiertas, y apenas alcanza a ver unos metros. Al fondo, a su derecha, parpadea el Belén que el Padre Luis ha montado en la Capilla, y a la izquierda se ve todavía la luz de la secretaría, así que hacia allí se lanza a la carrera para alcanzar la puerta de salida al patio que hay a su lado. Desgraciadamente pese a insistir en la manilla está cerrada, y el mundo se le viene encima al pensar que puede estar atrapado en el interior del enorme colegio.

Pasos. Se oyen pasos. Claramente puede verse un hábito, el Padre Copete, refunfuñando y apagando la luz de la clase que José Luis ha dejado encendida a sabiendas para poder ver algo en su huída, y que al desaparecer le hace temblar. Rápidamente busca en sus bolsillos y cuenta las monedas. Bien, tiene 85 ptas, suficiente. Entra en la secretaría y pide un block de exámenes, que el oficinista objetará con la hora que es, con que tiene que empezar nueva caja o con que tiene la de caudales cerrada, pero que finalmente entregará al muchacho.

De vuelta al claustro, López salta de radiador en radiador hasta llegar sin problemas a la campana, ya abandonada por los condenados porque ya es muy tarde. La bordea y gira para salir por la entrada principal, que por la misma razón tiene la llave echada y los pestillos cruzados... José Luis no sabe si gritar o llorar, y entre el desconsuelo de su miedo, piensa en la puerta de las clases de 4º, en el lado opuesto del claustro. Sin dejar la cartera se encamina hacia allí, pero oye el tañer de la campana, alguien está tirando fuerte de la cuerda, llamando tal vez a la cena de los hermanos. Con el mayor de los sigilos, alcanza a ver como el Padre Macho huye de la escena, y en cuanto desaparece, el joven se pega a la pared para andar a paso firme hasta su final. Empuja la primera de las puertas, los grifos de la fuente gotean y su rezo surte efecto porque ve la libertad del patio trasero. Sin casi sentir las piernas baja los escalones y se abraza a uno de los árboles. Por fin libre.

Sin embargo, el hortelano, con la azada al hombro le grita desde la distancia acusándole del robo de berenjenas y corre entre las tomateras a por él. Pero José Luis no ha huido para detenerse allí, sabiendo que no le ha reconocido, así que tuerce hacia la gran puerta metálica por la oscuridad de los plataneros hasta llegar al recreo delantero que apenas se deja ver por la iluminación sobrante del Camino de Las Torres.

A lo lejos, de pie, tras los setos frente a las escaleras de la principal, distingue a una silueta con un abrigo negro... ¡es su madre! Lleno de gozo, aprieta el paso, arrepentido por no estudiarse la lección, temeroso del castigo que percibirá, aunque contento de poder abrazarse a ella y volver al hogar donde ya paladea el turrón.

-! Mamá ¡- le grita José Luis al llegar a su lado.

- Pero, ¿qué hace usted aquí? – le responde “el que nunca debería nombrarse” volviéndose.

Yo ya le digo al autor que esto queda abierto para una segunda parte, pero remolonea y me está costando convencerle. Creo que, si queréis más, tendréis que animarlo.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Una de exposiciones

Aun a riesgo de que esto parezca una revista cultural (y nos salga sarpullido), no puedo dejar de citar aquí la próxima exposición de nuestro compañero José Ramón Magallón.

Ya asistimos a la del año pasado y, si nada lo impide, ahí nos volveremos a encontrar. Inaugura el jueves 11, a las 20:00 en el 4º Espacio-Cultural de la DPZ. Eso es en la Plaza de España, antiguo Gambrinus (en este país, los mejores puntos de referencia son los bares).

lunes, 1 de diciembre de 2008

Barriendo para casa

Aprovechando las circunstancias literarias, el comienzo de Diciembre y que el Pisuerga pasa por Valladolid, os traigo el primer obsequio de la temporada navideña. Podéis descargarlo haciendo "click" en la imagen aquí debajo (ojo conexiones lentas, es un pdf de 38 megas).


Se trata de la versión digital del último libro publicado por Teodoro Pérez Bordetas, que casualmente es mi padre. Supongo que muchos ya conoceríais su trabajo, es un clásico de la prensa aragonesa.

En esta ocasión, la edición impresa del libro ha sido de pocos ejemplares, así que las posibilidades de comprarlo en una librería son escasas. Esto hace que la difusión en formato electrónico por internet no suponga merma alguna de beneficios para nadie (para los autores no hay más merma posible). Y por supuesto, cuento con la aprobación, autorización y bendición del autor para propagar la obra por cualesquiera medios. Que para eso es mi padre.